miércoles, 27 de enero de 2016

BIENVENIDOS




Cuentan que una vez entró un niño a un taller de un escultor.

Estuvo curioseando entre las herramientas y esculturas, y quedó impresionado ante un enorme bloque de piedra en el centro del taller.

Volvió a los pocos meses y no vio el enorme bloque de piedra, sino en su lugar, un hermoso caballo ansioso de liberarse de la fijeza de la piedra y ponerse a galopar.

El niño, miró al escultor y le dijo: ¿Y cómo sabías tú que dentro de esa piedra estaba escondido ese caballo?

Educar, viene del latín educare, que significa sacar de adentro.

El educador no ve en cada alumno la piedra que ven los demás, sino la obra de arte que se oculta dentro y entiende su misión como quien ayuda a limar las asperezas, quien contribuye a aflorar el ser maravilloso que todos llevamos en potencia.






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